Este invierno, Córdoba recibió a más turistas que en 2015

Las vacaciones de invierno se presentaban, a priori, como un desafío difícil para los operadores turísticos de Córdoba, dado el complicado contexto económico nacional. Sin embargo, el arqueo preliminar de la actividad arroja un triunfo ajustado, pero triunfo al fin, con el numero de hospedajes en cabañas villa general belgrano.

Según los registros de la Agencia Córdoba Turismo, los visitantes que eligieron destinos cordobeses para el descanso invernal fueron un cinco por ciento más que el año pasado para la misma época.

Julio Bañuelos, titular del organismo, atribuyó el éxito, de manera fundamental, a los “buenos precios” que ofrecieron las distintas plazas receptivas.

“Fuimos una opción válida para los bolsillos argentinos en un momento de crisis donde la plata manda e impone condiciones”, analizó.

“Córdoba tiene de todo menos playa y la nieve es un destino que quedó demasiado lejos de las posibilidades de una amplia franja de la clase media en condiciones de salir de vacaciones en invierno”, evaluó el titular de Turismo.

Calamuchita sacó ventajas
Las estadísticas preliminares dicen que en este periodo el valle de Calamuchita fue el corredor más demandado de punta a punta, con La Cumbrecita y las cabañas en Villa General Belgrano con niveles de ocupación “muy elevados”.

También fue buena la performance de Punilla; en Villa Carlos Paz, por caso, la ocupación osciló entre el 60 y el 68 por ciento, según Bañuelos.

Los números también dibujaron una sonrisa en Traslasierra.

En tanto, el funcionario provincial calificó de “excelente” la temporada invernal en la ciudad de Córdoba, con cobertura de las plazas de alojamiento superiores al 80 por ciento.

La variada y profusa propuesta para el público infantil es un de las claves que destacó el presidente de Córdoba Turismo para explicar la “invasión” de visitantes en la Capital.

En cuanto a la procedencia, Capital Federal y provincia de Buenos Aires sacaron varios cuerpos de ventaja al resto de los turistas argentinos, seguidos por los litoraleños (con mayoría de santafesinos).

Hubo pocos turistas extranjeros, apuntó Bañuelos.

No obstante el resultado positivo, el funcionario provincial reconoció que “hay que seguir trabajando mucho en mejorar el comercio electrónico para facilitarles a los turistas el pago de los servicios que consumen y en multiplicar la oferta de cajeros automáticos”, concluyó.

Tag: villa general belgrano cabañas

Bogotá: 5 restaurantes que vale la pena conocer

La ciudad desborda de gente, autos, edificios, smog, vallenato y mercados: el más famoso es el de Paloquemao. Un laberinto de puestos donde se apilan prolijamente guayabas, plátanos, maíz, yuca, pescados, pollos vivos, rarezas. Y se juntan miles de personas para comprar y contarse la vida en medio de una puesta en escena de lujuria tropical. Olores y colores gritando la riqueza de un país que tiene casi 400 frutas diferentes, una para cada día del año. Papaya, mango, plátano, corozo, guayaba, aguaje.

Las frutas son tantas que perfuman el aire y apuran la sed y el hambre. Nadie resiste la tentación de detenerse en las tienditas donde ofrecen jugo de granadilla. Tazones de ajiaco o de chocolate espeso con queso fresco adentro. Arepas de chocolo. Patacones. Tamales. Obleas con arequipe (dulce de leche). Comida real, sin maquillaje: todo es rico, todo sabe a lo que dice ser.

La verdad de la cocina bogotana y la de cualquier cocina se descubre en el mercado. El mejor lugar para toparse con el sabor local.

Andrés carne de res

Buena cocina y diversión, n° 49 en los 50 Best Latam

Hay que viajar 45 minutos en auto desde Bogotá para llegar a Chía, el pueblo donde Andrés Jaramillo montó este restaurante-discoteca que cuenta con individuales de cuero, un paraíso pagano de ambientación anárquica que resume la cultura de toda Colombia. En Andrés carne de res cualquier cosa es posible. Descubrir a Baltasar Garzón bailando sobre una butaca. Encontrar a Vargas Llosa comiendo arepas o a Maradona cantando entre otros dos mil comensales, perdidos entre una infinidad de objetos que cuelgan del techo o tapizan las paredes. La Biblia y el calefón. Cero minimalismo. La carta impresa es larga como un libro ilustrado. Tan linda que la gente se la lleva. Hay entradas y acompañantes, plátano macho con queso, chicharrones, chorizos, morcillas y longanizas, sopas, quesos y ensaladas, barra marina. Carnes, sándwiches, hamburguesas, jugos, aguas con frutas y hierbas. Postres: el de tres leches y el de panela con cuajada, los favoritos.

Todo sale a tiempo y perfecto desde cada una de las zonas de producción. Está la de las hamburguesas. La de las empanadas. La de los “lomos al trapo”, que se envuelven en un trapo húmedo y se cuecen sobre las brasas. Y hay más. Ninguna falla.

Hace dos años, Jaramillo decidió replicar esta exitosa formula en Bogotá donde abrió Andrés DC, un local que mantiene el espíritu de la matriz pero con un plus: la decoración de sus cuatro pisos va cambiando a medida que gana altura. Trepa desde el infierno del jolgorio hasta el cielo de la bebida. Una versión colombiana de la Divina Comedia.

Leo

Puesto nº16 en los 50 Best Latam (el mejor de Colombia)

A esta pelirroja alta, mezcla de sangre irlandesa, española e indígena, le gusta decir que no hace comida de autor. En tal caso, Leonor Espinosa prefiere que la reconozcan como una cocinera y artista plástica que recorre el mapa de la cocina regional desde una mirada contemporánea.

La carta de Leo sintetiza los biomas y ecosistemas colombianos en una secuencia de pasos que prueba el compromiso de esta chef con la biodiversidad y las tradiciones de su país. A través de los productos, comida y bebida cuentan historias y paisajes de la costa, de la sabana, de los estuarios, del páramo, de los bosques montanos, los bosques secos y la Amazonía. La selva es protagonista: aparece en el camu camu ácido y fragante, un concentrado de vitamina C ; en las hormigas culonas; en el arazá, o guayaba amazónica servidos sobre manteles de cuero para mesa; en el naidí -açaí- hecho bombón. Y también en la babilla -lagarto-, que Leonor sirve con un sabroso caldo de ají huitoto más la omnipresente yuca.

Cada plato se acompañan con vinos de su cava, con aguas de toronjil, de chuchuwasa, o fermentados que conservan el dulzor del maíz o la acidez violeta del corozo. Rarezas perfiladas junto con su hija, la sommelier Laura Hernández Espinosa.

Amazónicos o de otras regiones de Colombia, no hay materias primas que no sean de su país en este restaurante. Conmueve el trabajo de Leo. Conocerlo es adentrarse en la despensa y las raíces culturales que, como un hilo de Ariadna, conducen al corazón de la cocina colombiana.

Mestizo

Cocina de origen

Mesitas del Colegio, en el departamento de Cundinamarca, está a hora y media de Bogotá. Es un pueblo detenido en los años 50. Con su peluquería, su almacén, el bar, la iglesia y un ritmo provinciano peleado con el reloj. En este túnel del tiempo donde la gastronomía  presentada en un menu restaurante pareciera no tener otro horizonte que el del cliché: ¿a quién se le ocurriría probar suerte con un restaurante que rompiera el molde? Sólo a Jennifer Rodríguez -nacida en Mesitas y ganadora de la tercera temporada del reality Cocineros al Límite-, y a su coequiper, César Cetina. Esta pareja de audaces apuesta a profundizar en los ingredientes y saberes locales con la idea de renovar los platos de siempre para presentarlos como nunca. “Creemos que antes de meterse con sofisticaciones hay que conocer a fondo los productos y las recetas del lugar, como el hogao -salsa que lleva tomate, verdeo, cebolla, cilantro y aceite neutro-. No es tan sencillo hacerlo bien”, dice Jennifer. El de Mestizo es perfecto.

Más allá de la impecable ejecución de estas simplezas, los hallazgos de esta dupla se revelan en el concepto farm to table y en la recuperación de ingredientes habitualmente ninguneados, con los que prepara maravillas. El bore, un tallo que se da como maleza, se convierte en una rica arepa rellena con conejo ahumado. O se confita para acompañar la mojarra (pescado de la región), con caldo de maíz mute, frijol y carne seca. El cubio -tubérculo negruzco- se asocia al cordero en una alianza ideal.

Todo el menú vale una visita a Mestizo. También las banderas que enaborla: respeto por el producto, comercio justo, defensa de la soberanía alimentaria. El tema de nuestro tiempo.

Salvo Patria

Primero, el ingrediente

Alejandro Rodríguez y Juan Manuel Ortiz abrieron este restaurante de atmósfera joven y fresca, uno de los favoritos en Bogotá. Ambos socios, cocinero y director de servicio y bebidas y también barista, se proponen rendir homenaje a la culinaria tradicional de Colombia y, a tono con la movida bogotana, aplicarle una vuelta de tuerca. “Es la recreación la que permite mantener viva una tradición”, dice Juan Manuel mientras sirve una trucha del río Foncio, curada y envuelta en hojas de bijao, según hábito típico de la Amazonía. Una sutileza que da paso a la lengua de vaca con mojo de orégano, albahaca y limón; más pasta de chiles quemados y fermentados. La combinación de sabores y texturas no deja escondites en el paladar.

Los postres están a la altura de los platos salados. El de guayaba de mousse de bocadillo, hojas de plátano, tierra de cacao, café y nueces, fusiona dulzores frescos que no empalagan. En Salvo Patria toda comida termina con café. De excelente calidad, con Denominación de Origen.

La sobremesa se prolonga con una melcocha hecha marshmallow. Delicada, etérea. Sorprende la cocina de este dúo de talentosos, que estrecha lazos con los productores artesanales, ajusta puntos de cocción y pule ingredientes sin perder su esencia.

Harry Sasson

Nº 40 en los 50 Best Latam

Es un nombre que ya se volvió una marca. A Harry Sasson lo reconocen en su tierra y en el mundo como uno de los mejores cocineros de Colombia, y sus empresas, bar y panadería incluidas, se asocian a la buena gastronomía.

Su restaurante epónimo es impactante: una mansión estilo Tudor, con un anexo de arquitectura donde el cristal y el acero brillan igual que las celebrities que se aseguran una mesa en este lugar.

De los fogones a la vista salen platos de cocina internacional donde se destacan ingredientes autóctonos, tratados según técnicas clásicas, tecnología de punta y respeto por el medio ambiente. En su carta, Harry presenta un resumen de 25 años de oficio, con recuerdos de su niñez y de sus viajes. No hay descaro ni riesgos en esta propuesta. Pero no dejan de resultar interesantes los menús especiales en los que pone en primer plano ciertos productos. Como el palmito de Putumayo, ingrediente estrella de un carpaccio con vinagreta de cangrejo y cítricos; una sopa templada de aguacate (palta), con mariscos; y una crema de palmitos, morcilla crujiente y ají de cacao. Comida con un leitmotiv que todos festejan, acompañada por vinos de Argentina, Francia, Chile, España, California. También hay licores y destilados y un final de fiesta con degustación de cafés, en el entorno propio de esos lugares para mirar y ser visto.

Los 10 nombres de niña que serán tendencia en 2017

Muchas son las parejas que están deseando que llegue el año 2017 porque van a tener un hijo. Pero mientras ese nace están procediendo a decorar su habitación, a comprarle todos los artículos que necesitarán para cuidarle de la mejor manera posible y también a elegirle el nombre. Para esto último tendrán en cuenta sus gustos, las recomendaciones de las personas de su entorno e incluso lo que son las tendencias que imperarán.

Precisamente si sigues leyendo encontrarás algunos de los nombres de mujer raros que se considera que crecerán y se impondrán de manera contundente durante el próximo año, teniendo en cuenta que están entre los más populares, que son dados a conocer por celebrities o que han crecido en los últimos años:

1-Paula

Desde hace un tiempo, se ha incrementado de manera contundente el número de padres que se decantan por registrar a sus hijas con este nombre. Y eso puede ser debido, entre otras muchas cosas, a la larga lista de famosas que se dan en llamar así, que lo popularizan y que lo van a seguir haciendo durante el 2017, pues van a estar de máxima actualidad. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a la actriz protagonista de la serie “Velvet” Paula Echevarría o a la intérprete Paula Patton, que acaba de estrenar su esperada película “Warcraft: el origen”.

Este nombre para niños es de origen latino, puede traducirse como “La pequeña” y se atribuye a mujeres sociables, muy observadoras y con carácter.

2-Lucía

Los nombres para niños que lideran todas las listas en cuanto al preferido para las niñas en España es este, que ha conseguido desbancar al tradicional de María. De ahí que se tenga claro que en el próximo año va a seguir marcando tendencias. Y a eso contribuirá, por ejemplo, también el protagonismo que tendrán en los siguientes meses determinadas figuras que se dan en llamar así, como sería el caso de Malú, María Lucía, que volverá a convertirse en coach de “La Voz”.

Este nombre también es de procedencia latina, significa “la que nació a la luz del día” y pertenece a féminas alegres, sensibles y muy sinceras.

Manolito Gafotas quiere un parque limpio donde jugar

La Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto inauguró en 2006 el parque Manolito Gafotas, en honor al famoso personaje creado por la escritora Elvira Lindo. Ninguna autoridad en representación del Ayuntamiento, regido entonces por Alberto Ruiz-Gallardón (PP), se personó en el acto. Sí lo hizo en cambio la autora de los libros dedicados a este niño de Carabanchel Alto con el fin de apoyar la causa vecinal. Desde entonces, este espacio lleva esperando 10 años que alguien repare su total abandono.

Restos de basura, escombros, maleza y un carril bici sin terminar debajo de un par de toldos con brazos articulados son el paisaje que rodea la zona, ubicada en paralelo a la M-40. Además de esos problemas, en apenas un mes los vecinos han tenido que intervenir para apagar dos incendios que han afectado a la zona próxima a las viviendas.

El parque se encuentra debajo de algunos toldos con brazos invisibles en un desarrollo urbanístico que aún no ha concluido. La junta de compensación (unión de propietarios del suelo) debía reservar una parte del ensanche como zona verde. Pero nunca lo hizo. Ahora, el Ayuntamiento anuncia que procederá a aplicar lo que se denomina sistema de “ejecución forzosa” para acondicionar el área.Parque Manolito Gafotas en el barrio de Carabanchel Alto (Madrid).Cumplir las obligaciones

La junta de compensación, presidida por Manuel Dapena, que en teoría debería desarrollar el parque, se niega a hacerlo porque, según comunicó al Consistorio, “ya ha cumplido con todas las obligaciones [parcelación, aceras, alcantarillado…], y porque no existe un proyecto de urbanización aprobado sobre esta zona verde”.

El litigio entre el Ayuntamiento y la junta de compensación —de la que también forma parte el propio Consistorio— nace después de que se acordase el Programa de Actuación Urbanística (PAU) de Carabanchel en 1999, con un plan de ejecución de 24 meses. Mediante ese programa, los propietarios de la zona cedieron sus terrenos rústicos para después recibir una serie de metros urbanizables. De esta forma, se evitó que cada uno hiciese su propia promoción. El Ayuntamiento fue el encargado de dirigir el planteamiento. Entre los requisitos del plan, el Consistorio defendía la obligación de la junta de construir un parque.

Elvira Lindo, autora de la saga infantil Manolito Gafotas, de la que toma el nombre el parque, lamenta el estado en que se encuentra: “Me parece una vergüenza. Si los responsables no lo arreglan, que interceda el Ayuntamiento, pero los vecinos, que llevan batallando y preocupándose muchos años, se merecen que esto se solucione. También hay que preocuparse de las zonas periféricas de Madrid”.

Tag: brazos invisibles