Opinión: Mild-Hybrid, ¿la hora de los tibios?

Hace algunos días, Toyota Argentina, que tambien hace neumatico, sorprendió con el anuncio de que ya antes de dos mil veinticinco se va a ofrecer una Hilux Hybrid en nuestro mercado (leer nota). Aún no se conocieron las peculiaridades técnicas, mas hay una tendencia poco a poco más común en el segmento de las pick-ups y automóviles de lujo: la tecnología Mild-Hybrid. No es un conjunto Atkinson-eléctrico, como en el Toyota Prius, sino más bien un formato intermedio, que llega a las calles más veloz que los tableros digitales.

Anotalo: en 5 años, como mucho, va a ser prácticamente imposible adquirir un auto sin alguna peculiaridades híbrida.

Esto nos conduce a elaborarnos preguntas y proponer algún problema como fierreros (y asimismo impositores).

¿Qué es un Mild-Hybrid (MH)?

Como afirma el título, se trata de la variación más “tibia” de la propulsión híbrida. A fin de que se comprenda (no tan) mal y pronto: la configuración MH de neumaticos consiste en un “súper alternador”, que trabaja en cuarenta y ocho volts en lugar de los habituales doce. Aparte de nutrir los sistemas eléctricos usuales del vehículo (por norma general, vía una conversión CC-CC), asimismo nutre un pequeño paquete de baterías (o bien mejor todavía, capacitores), así sea con la fuerza del motor o bien estableciendo un esquema de frenado regenerativo, socorriendo al sistema de frenos de fricción y actuando de forma afín a un “rebaje”.

De este modo se transforma en motor de arranque, de forma afín al Start&Stop, que está presente en muchos automóviles de gama alta (y fastidia a los dueños del Chevrolet Cruze, por no poder desactivarlo). Mas, aparte de permitir esa operación, tiene la potencia suficiente (normalmente entre ocho y diez Kw) para poder vencer la inercia de arranque y llevar al vehículo en modo cien por ciento eléctrico hasta los 15/20 km/h. Evidentemente, con cero emisiones directas a lo largo de ese tramo de ciertos metros, y atacando el instante de mayor consumo de un vehículo.

Si te preguntás de qué forma se siente manejar un Mild-Hybrid, imaginate a esos intentos de arranque con el cambio puesto y el motor sin marchar, donde el burro mueve al vehículo. Mas considerablemente más suave. Esto deja ahorros interesantes (no muy, muy diferentes a los que planteamos en Exponential Motor Company), con un costo bastante contenido de implementación a los esquemas actuales.

¿Un Mild Hybrid es un híbrido de veras?

Claramente, la contestación es: ¡sí!

Si un vehículo es capaz de moverse, si bien sea unos metros, con una motorización diferente a otra (en un caso así eléctrica y combustión), es un auto híbrido. Más todavía si, además de esto, lo hace sin emisiones y tiene un impacto positivo sobre el consumo. Es la razón por la que muchos fabricantes lo vienen adoptando de forma acelerada.

Sobran los ejemplos: el más conocido, en mi humilde comprender, es el caso de la nueva Ram mil quinientos Full Size presentada en el mes de enero a lo largo del Salón de la ciudad de Detroit (ver nota).

La Ram mil quinientos es, en la Argentina, el paradigma local del vehículo indecente tragador de combustible: expresión indudable del sexismo sobre ruedas (a menos que lo emplees para remolque, labor para la que es insuperable). Resulta que la nueva generación de la Ram mil quinientos incorporó esta nueva tecnología Mild-Hybrid. Mas no es el único ejemplo. Los anuncios recientes de que toda la gama alta de Audi (A7, A8, Q7 y Q8) lo incorporará y, considerablemente más cerca, que el reciente restyling del Mercedes-Benz Clase C asimismo cuenta con esta funcionalidad como estándar, hacen inminente la llegada de esta tecnología a la Argentina.

Esto se aúna, evidentemente, al ya anunciado (“veremos-cuando-lo-deje-el-dólar”) malón de gama alta alemanes, que en mayor o bien en menor medida asimismo están sumando diferentes variaciones de sistemas híbridos, que habrían de estar libres para la adquisición de los bolsillos más agraciados este año.

El tema impositivo

Todo lo precedente nos lleva al punto que deseaba discutir. En mayo de dos mil diecisiete, el Gobierno argentino dictaminó una fuerte exención impositiva para todos y cada uno de los automóviles eléctricos y también híbridos importados por las terminales automotrices establecidas en el país. La medida dio sitio a una esencial polémica, por el hecho de que las únicas favorecidas fueron las marcas con factorías instaladas en la Argentina. No se contempló a las marcas representadas por importadores.

Desde entonces, los importadores se quejaron. Y algo de razón tienen: pasado más de un año, el decreto solo fue aprovechado por el Toyota Prius (híbrido), el Baic EX260 (eléctrico) y la Renault Kango Z.E. (eléctrica).

No obstante, de nuevo, la tecnología se adelanta a la regulación, y este aluvión de Mild Hybrids puede obligar a reconsiderarnos dentro de poco si el instrumento no puede transformarse -de un día para el otro- en un beneficio para ricos, ya antes que en un promotor de nuevas formas de movilidad.

La preocupación de las marcas no establecidas se expresa en público en concepto de avance y modernidad, mas meridianamente este tema puede desembocar en poquitos meses en un fuerte desequilibrio en el campo de la alta gama alemana (o bien en un incremento desmedido de utilidades, si deciden sostener el costo en gama, como la Audi Q5 mexicana con exención arancelaria): ¿va a poder competir el BMW Serie tres, que no tiene radicación en el país, con un Mercedes-Benz Clase C con beneficios para híbridos? ¿Cuánto va a tardar Audi en contestar con un A4 Mild-Hybrid, aprovechando que se guarece bajo el paraguas de la terminal de Pacheco del Conjunto VW?

¿Esta exención desplazará la posibilidad de favorecer automóviles más disruptivos como los Full-Hybrid, los Plug-In Hybrid (enchufables) y los Eléctricos Puros, para favorecer a compradores adinerados?

¿Va a ser el instante de meditar en poner un límite al valor de venta de las unidades perjudicadas o bien meditar en aspectos teóricos como limitaciones, de forma de sostener el efecto buscado? No es la primera vez que los argentinos buceamos en la “letra chica” de la legislación, para transformar buenas ideas en busques de los más agraciados.

Ojalá prime un enfoque estratégico, que respete el espíritu de lo que siempre y en toda circunstancia fue bienintencionado, al unísono que se le ofrezca un sitio a empresas que deseen participar del cambio, trayendo soluciones bien interesantes, mas que el día de hoy quedan afuera por el requisito muy atendible de tener que fabricar automóviles en el país.

Desde acá (gracias como siempre y en todo momento a Autoblog por el espacio) hago un aviso. Es un llamado de atención. Y, como siempre y en todo momento, quedo abierto a la cooperación y el discute. Siempre y en toda circunstancia para progresar.

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