Pese a superdólar, ya 75% de los autos que se venden son importados (es récord)

Mientras que las ventas de autos prosiguen reculando, hay algo que medra en el sector: la participación de los 0 km importados. A pesar del fuerte incremento del dólar, los automóviles que llegan del exterior están alcanzando un pico histórico puesto que representan el setenta y cinco por ciento del total de las operaciones contra el setenta y uno por ciento que registraron en dos mil diecisiete. Entre enero y agosto, 3 de cada 4 automóviles que se comercializaron se generan en otros países, en especial en Brasil, dejando a los de fabricación nacional con solo veinticinco por ciento de penetración. Es verdad que ese récord se registra medido en porcentaje en tanto que en unidades, por la caída del mercado que se espera para este año, a lo largo de dos mil dieciocho se van a vender menos autos en cuotas y con plan de ahorro importados que en dos mil diecisiete mas lo mismo va a suceder con los 0km “made in Argentina”. Para este año se estima un mercado de unas ochocientos unidades al tiempo que en dos mil diecisiete se patentaron novecientos. Hasta agosto, se habían patentado seiscientos nueve mil quinientos veintitres autos o bien automóviles comerciales ligeros de los que solo ciento cincuenta y mil veintiseis son de producción nacional.

Teóricamente, la suba del dólar hace que se frenen las importaciones. Esta es una lógica que se genera en otros ámbitos mas en el automotor, la realidad es diferente. La integración de las 2 industrias entre la Argentina y Brasil y la necesidad de complementar la gama de modelos fuerza a proseguir importando. Asimismo es verdad que por la anticipación con que se hacen los pedidos de importación en las casas matrices (pueden ser más de 5 meses), el mercado no está reflejando el valor del dólar actual ni las esperanzas de ventas. Posiblemente para los primeros meses del año próximo se modifique esta relación. De momento proseguirá de esta forma en tanto que el stock que existe entre fabricantes, importadores y concesionarias es de por lo menos 3 meses. Recién desde entonces se va a ver la nueva composición del mercado. Por poner un ejemplo, todas y cada una de las marcas de importados han suspendido las nuevas compras en sus casas matrices hasta desagotar el stock existente. Lo mismo sucede con la mayor parte de las terminales establecidas en el país que, por su parte, importan la mayoría de lo que venden.

A esto se aúna que múltiples de los modelos que se fabrican de forma local llegan a su final de ciclo y van perdiendo las preferencias de los usuarios. Ciertos de estos casos empezarán a tener una renovación, o bien van a ser reemplazados por otros modelos, desde el año próximo lo que podría corregir esta baja participación. Mas la incidencia del valor y la disponibilidad del dólar es tanto o bien más preponderante. Por poner un ejemplo, el último año del kirchnerismo, cuando las limitaciones a la adquisición de divisas era prácticamente total para la mayor parte de la población, las ventas entre autos nacionales o bien importados se repartieron en partes iguales. Lo mismo sucedió en dos mil nueve. Mas en ninguno de los 2 casos se trató de una política económica ni de industrialización sino más bien a las consecuencias de las inconsistencias internas o bien de crisis externas como la del dos mil ocho. Por servirnos de un ejemplo, en dos mil trece, los autos importados representaron sesenta y cuatro por ciento de las ventas. Fue la temporada que con la brecha entre el oficial y el “blue” se subsidiaba la adquisición de 0km importados.