Manolito Gafotas quiere un parque limpio donde jugar

La Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto inauguró en 2006 el parque Manolito Gafotas, en honor al famoso personaje creado por la escritora Elvira Lindo. Ninguna autoridad en representación del Ayuntamiento, regido entonces por Alberto Ruiz-Gallardón (PP), se personó en el acto. Sí lo hizo en cambio la autora de los libros dedicados a este niño de Carabanchel Alto con el fin de apoyar la causa vecinal. Desde entonces, este espacio lleva esperando 10 años que alguien repare su total abandono.

Restos de basura, escombros, maleza y un carril bici sin terminar debajo de un par de toldos con brazos articulados son el paisaje que rodea la zona, ubicada en paralelo a la M-40. Además de esos problemas, en apenas un mes los vecinos han tenido que intervenir para apagar dos incendios que han afectado a la zona próxima a las viviendas.

El parque se encuentra debajo de algunos toldos con brazos invisibles en un desarrollo urbanístico que aún no ha concluido. La junta de compensación (unión de propietarios del suelo) debía reservar una parte del ensanche como zona verde. Pero nunca lo hizo. Ahora, el Ayuntamiento anuncia que procederá a aplicar lo que se denomina sistema de “ejecución forzosa” para acondicionar el área.Parque Manolito Gafotas en el barrio de Carabanchel Alto (Madrid).Cumplir las obligaciones

La junta de compensación, presidida por Manuel Dapena, que en teoría debería desarrollar el parque, se niega a hacerlo porque, según comunicó al Consistorio, “ya ha cumplido con todas las obligaciones [parcelación, aceras, alcantarillado…], y porque no existe un proyecto de urbanización aprobado sobre esta zona verde”.

El litigio entre el Ayuntamiento y la junta de compensación —de la que también forma parte el propio Consistorio— nace después de que se acordase el Programa de Actuación Urbanística (PAU) de Carabanchel en 1999, con un plan de ejecución de 24 meses. Mediante ese programa, los propietarios de la zona cedieron sus terrenos rústicos para después recibir una serie de metros urbanizables. De esta forma, se evitó que cada uno hiciese su propia promoción. El Ayuntamiento fue el encargado de dirigir el planteamiento. Entre los requisitos del plan, el Consistorio defendía la obligación de la junta de construir un parque.

Elvira Lindo, autora de la saga infantil Manolito Gafotas, de la que toma el nombre el parque, lamenta el estado en que se encuentra: “Me parece una vergüenza. Si los responsables no lo arreglan, que interceda el Ayuntamiento, pero los vecinos, que llevan batallando y preocupándose muchos años, se merecen que esto se solucione. También hay que preocuparse de las zonas periféricas de Madrid”.

Tag: brazos invisibles