Resurge la cirugía de nariz, de la mano de los hombres

Cada vez más varones se someten a una rinoplastia por motivos estéticos. Corregir el perfil es la principal demanda de los pacientes. Tienen entre 20 y 45 años. Son exigentes: quieren una nariz natural, que se acomode a sus facciones. Ellos ya no le esquivan al bisturí para sentirse más lindos: quieren liposucción, cirugia de nariz, levantamiento de párpados e implantes capilares.


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La cirugía plástica se popularizó en los años 80, y por entonces la intervención más solicitada era la de nariz, técnicamente llamada rinoplastía. Sin embargo, con el paso de los años los estereotipos de belleza cambiaron, y se empezó a dar cada vez más importancia a la estética general del cuerpo. Esto hizo que algunas prácticas pasaran a un segundo plano y que la liposucción cobrara un auge importantísimo, tanto en hombres como mujeres. Pero en los últimos cinco años, los médicos han empezado a notar en sus consultorios un resurgimiento de los «retoques» en la nariz. Y la sorpresa: los que están pidiendo cada vez más esta intervención son los hombres, quienes antes ni siquiera consideraban pasar por un quirófano para corregir una parte de su cuerpo tan visible.

Mejorar el perfil sigue siendo la principal demanda de los pacientes, señala el doctor RobertoMartínez Rinaldi, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. «Llama la atención que este renacimiento de la rinoplastía ha venido muy de la mano del sexo masculino. Prácticamente el 50% de nuestros pacientes de cirugía de nariz son hombres, algo absolutamente impensado una década atrás», comentó.

Que muchos hombres famosos se hayan animado a la rinoplastía también influyó. «De los 25 a los 45 años, los pacientes que más piden esta cirugía son varones. Hay otro ‘boom’ entre los adolescentes y jóvenes de 17 a 20 años, en este caso principalmente mujeres. Entendemos que esto se debe a los estigmas sociales, las cargadas de los amigos», señaló el médico.

Evolución
Según Martínez Rinaldi, hace unas décadas existía la idea de que toda intervención de este tipo debía apuntar a lograr una nariz respingada, chiquitita. «Lo cierto es que esto era algo antinatural en muchos casos. Hoy, en cambio, se ha avanzado tanto en las técnicas, que se logran resultados mucho más naturales y globales, trabajándose el rostro como un todo», explicó. Y añadió que generalmente los hombres son un tipo de paciente muy exigente, más al tratarse de una operación muy delicada y cuyos resultados están muy expuestos.

En Tucumán, el cirujano Eduardo Palazzo confirma que cada vez más hombres se someten a una rinoplastía por motivos estéticos. En general, la presencia de los varones en el consultorio del cirujano es cada vez más asidua. «Antes, de cada 10 pacientes nueve eran mujeres. Hoy esas cifras cambiaron y ellos ya representan el 40%», señaló. «Los hombres se están animando a estas prácticas para sentirse mejor. Ya no tienen miedo a que digan que hacerse cirugías estéticas los hace menos varoniles», resaltó. Y precisó que las intervenciones más pedidas por ellos son la lipoaspiración (sacarse los flotadores), el injerto de pelo, la rinoplastía y el levantamiento de párpados.

En el caso de las rinosplastías, los hombres son exigentes: quieren una nariz natural y que se acomode a sus facciones. Llegan principalmente cuando tienen nariz torcida, sobrehueso o una punta muy grande.