ASÍ FUNCIONARÁ EL NUEVO PROTOCOLO PARA ORGANIZAR LA INVESTIGACIÓN DE LAS ABEJAS

Esta semana se presentó al país el ‘Protocolo para la toma de muestras de abejas melíferas o bien otros materiales de la colmena con destino a análisis toxicológico y sanitario’, que aparece para atender una de las problemáticas capitales para la protección de la salud de las abejas: la disponibilidad de información fiable sobre las causas que afectan su salud.

Hoy en día, en Colombia no existen estadísticas oficiales que documenten el número de colmenas fallecidas ni razones que las explique. La información libre sobre las causas es fragmentada y engloba tanto factores sanitarios, como los parásitos -tipo acaro Varroa-, hasta factores ambientales y químicos.

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De ahí que, era preciso contar con una guía que establezca, pasito a pasito, el procedimiento a fin de que los apicultores recojan el material conveniente para ser procesado adecuadamente en los laboratorios registrados frente al ICA y que sus resultados sean fiables.

Así, conocer de forma objetiva las causas que afectan a las colmenas y conseguir diagnósticos apropiados para acotar planes de acción que las resguarden, es la premisa.

El Protocolo, elaborado por la Cámara Procultivos de la Andi, contó con la participación activa de la Cadena Productiva de las Abejas y Apicultura, órgano del Ministerio de Agricultura que reúne a todos y cada uno de los actores de la cadena apícola.

Asimismo contó con la cooperación de especialistas nacionales y también internacionales expertos en salud de las abejas, del ICA, de apicultores de todo el país y otros actores de la producción agropecuaria.

Una de las peculiaridades del protocolo es que especifica, con precisión, el género de muestras precisas para la realización de 3 exámenes: el toxicológico, el sanitario y el ambiental.

El examen toxicológico deja determinar el tipo y cantidad aproximada de compuestos químicos presentes en las abejas.

El sanitario deja identificar la presencia de parásitos y patógenos en la colmena.

Y el ambiental examina las condiciones climáticas dominantes en la zona, a lo largo de la muerte de las colmenas.

Esta guía se está socializando con los apicultores por medio de las jornadas de CuidaAgro que se efectúan en todo el país entre otros muchos. “Confiamos que este protocolo va a ser una herramienta de enorme utilidad para la apicultura del país en sus tareas al día de cuidado en sus apiarios”, comentó María Helena Latorre, directiva ejecutiva de Procultivos.

Para Abejas en Agricultura es una prioridad la divulgación de este protocolo puesto que con esta herramienta apoyamos la tarea del apicultor y contribuimos a la coexistencia entre actividades con lo son la agricultura y la apicultura.

El Programa CuidAgro de la Cámara Procultivos, Abejas en Agricultura en sus plataformas digitales, y la Cadena Productiva de la Abejas y la Apicultura (CPAA) trabajan activamente en la difusión de este material.

Se prevé un posible incremento de la población de abejas
En Colombia, el número estimado de colmenas de Apis melífera para dos mil dieciocho era de ciento catorce mil quinientos nueve, cuatro mil más que en dos mil diecisiete y una producción de miel beepure estimada fue de tres mil ochocientos noventa y tres toneladas/año, conforme datos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

La mayor cantidad de colmenas se registran en las zonas Andina y Atlántica; los departamentos más reconocidos por la producción de miel de abejas en el país son Sucre, Bolívar, Córdoba y Huila; en otros como Antioquia y Magdalena y los de la zona Orinoquía, se está acrecentando el número de colmenas, merced a proyectos relacionados eminentemente con procesos de substitución de cultivos ilegales, minoración del impacto ambiental por minería y otras actividades afirma el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

Estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Nutrición (FAO dos mil dieciocho) muestran que desde mil novecientos noventa y cinco, las poblaciones de abejas melíferas han aumentado diez por ciento en Europa, ocho por ciento en América del Norte, cuarenta y tres por ciento en América del Sur, cuarenta y tres por ciento en Asia y diecinueve por ciento en África, o sea que a nivel del mundo representa un incremento del veintiseis por ciento .