HERRAMIENTAS PARA LA REINSERCIÓN SOCIAL

La Universidad Nacional Arturo Jauretche trabaja junto con una fundación en el desarrollo de una unidad de reciclaje de aparatos electrónicos. El objetivo es brindar una herramienta de capacitación y salida laboral a personas privadas de su libertad.


La tecnología como herramienta de reinserción en la sociedad fue la premisa de la iniciativa de la Fundación Rubén Lombardo para la Inclusión Social, una organización situada en el partido bonaerense de Almirante Brown, pero cuyas actividades se desarrollan en las unidades penitenciarias de la zona. El objetivo es capacitar a los internos en diferentes talleres y oficios para que, al salir, cuenten con más habilidades de desarrollo profesional que los ayuden a tener mayores oportunidades de reinserción laboral.

A partir de esa idea, los miembros de la Fundación se contactaron con especialistas de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y decidieron desarrollar en conjunto una unidad de reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos que permita brindar una nueva herramienta de reinserción para exconvictos. El proyecto está financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e

Innovación Productiva (MINCYT), a través del Programa Consejo de la Demanda de Actores Sociales (PROCODAS). El monto total del proyecto es de $ 69.900, con un aporte del MINCYT de $ 36.000.

“La idea es articular esfuerzos con municipios de la zona, para que nos den un espacio físico para hacer los talleres y un espacio logístico para la recolección de los equipos”, dice a TSS el ingeniero Federico Walas, director del proyecto y coordinador de la carrera de Ingeniería Industrial de la UNAJ. “A partir del reacondicionamiento de los equipos, queremos formar técnicos en reparación de notebook, reparacion de pc, reparacion de tablets y armado de computadoras para que cuenten con una nueva salida laboral”, sostiene.

La iniciativa toma como referencia una experiencia similar de reciclaje de equipos electrónicos que lleva adelante la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Actualmente, Walas y su equipo están terminando de definir cómo será el procedimiento de recolección y gestionando con las autoridades del municipio de Almirante Brown la disponibilidad de un espacio físico para recibir donaciones. El ingeniero señala que es fundamental contar con un recinto especialmente acondicionado para ese fin, porque hay componentes de los equipos electrónicos que son tóxicos, especialmente si el monitor está dañado. Por lo tanto, el reciclaje no se puede realizar en cualquier lugar.

A partir del reacondicionamiento de los equipos se busca formar técnicos en reparación y armado de computadoras,
para que los exconvictos cuenten con una nueva salida laboral.

Además de la tarea de capacitación, otro beneficio social que se desprende del proyecto es que los equipos reciclados serán destinados a instituciones de recursos escasos de la zona. Walas explica que esta vinculación entre la universidad y las organizaciones de la sociedad civil no es exclusiva de este proyecto, ya que la UNAJ suele trabajar en conjunto con diversos actores de la economía social. “Muchas veces, la formación de ingenieros industriales está sesgada a la actividad en grandes empresas. Nosotros, en la UNAJ, además de prepararlos para trabajar en empresas o organizaciones del sector público, nos focalizamos en lo que es emprendimientos y economía social”, destaca.

Así, por ejemplo, están diseñando junto a la cooperativa Nuevo Rumbo un carro liviano destinado a facilitar la tarea de los cartoneros, en el marco del Programa Universidad, Diseño y Desarrollo Productivo de la Secretaría de Políticas Universitarias. Otros proyectos aprobados son la realización de un polo de desarrollo local y regional, que incluye la implementación de un laboratorio de impresión 3D con financiamiento del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur, y un proyecto para la mejora de sistemas productivos locales, junto con el Ministerio de Industria de la nación, cuyo objetivo es brindar herramientas de gestión a cooperativas y pymes de la zona.

Sin embargo, Walas indica que estas iniciativas, junto con otras similares, se encuentran aprobadas, pero con un financiamiento que aún no está ejecutado. “Todo esto forma parte de programas que estaban implementados y funcionando correctamente en el gobierno de Cristina Fernández. Por lo tanto, estamos con gran incertidumbre acerca de si se van a mantener. Hay promesas de que van a continuar, pero todavía no tenemos una certeza”, afirma.